ESTRELLAS DE LA ARQUITECTURA (Y DEL DERROCHE)

Nos enteramos, no sin un cierto alivio al ver que en todos lados “cuecen habas”, que la casi terminada Sala de conciertos Elphilarmonie en Hamburgo de los arquitectos Herzog y de Meuron va a costar la apabullante cifra de 789 millones de euros frente a la de 77 millones de euros prevista inicialmente, es decir más de diez veces el costo presupuestado.

Que este hecho casi ni nos sorprenda, no debe ocultar la cruda realidad que supone, incluso para las poderosas arcas del gobierno alemán y/o sus patrocinadores, el gasto “imprevisto” de 712 millones de euros.

Todos los que hemos tenido la ocasión  y la suerte de proyectar y construir edificios de una cierta importancia sabemos lo que da de sí un millón de euros, por no hablar de cifras que empiezan por dos dígitos antes de los millones.

Cualquiera se puede imaginar lo que se puede construir con 712 millones si hablamos de infraestructuras básicas, dotaciones o viviendas.

Solamente considerando  estas últimas y con un grado de protección pública mínima, se puede estimar que en este país se podrían construir no menos de 7.000 viviendas con ese presupuesto o si se quiere en términos de número de personas, se podría regalar una vivienda digna a no menos de 25.000 personas, y todavía los ciudadanos de Hamburgo podrían tener su nueva Sala de Conciertos.

Sobran los comentarios.

Enrique Fombella, 29 de diciembre de 2016