Como consecuencia de la estancia en Guatemala contratado por las Naciones Unidas para el desarrollo de asentamientos para la población desarraigada por el conflicto armado en el país, surge la posibilidad de realizar este proyecto.
Las condicionantes del solar con una fuerte pendiente y forma rectangular, influyeron en la volumetría de la edificación.
Se propone una edificación que destaque en un entorno periurbano de baja calidad constructiva y arquitectónica.
La edificación se divide horizontalmente en plantas que alternan las zonas de habitaciones con usos comunes, incluyendo una zona de aparcamiento en sótano. Aprovechando el desnivel del terreno, la planta de acceso se desdobla en dos, semisótano y planta baja, con espacios a doble altura.
En el nivel intermedio se propone una planta con grandes terrazas vegetales cubiertas y zonas comunes de cafetería y zonas de estudio y estancia.
Las plantas residenciales que se alternan con las descritas anteriormente se proyectan con habitaciones con baño privado, disponiéndose cocinas y estar común en ambas esquinas.
La planta de cubierta será un exuberante jardín estancial con buenas vistas sobre el entorno.
Se propone un sistema de huecos altos para favorecer la ventilación cruzada entre fachadas opuestas facilitando un mejor confort térmico de las habitaciones.
La vegetación integrada en la edificación se hace patente en todo el proyecto, teniendo en cuenta el clima tropical que da lugar a un crecimiento rápido de especies frondosas de hoja perenne.
Los materiales de fachada alternan cerramientos de hormigón (Guatemala es una zona sísmica), con revocos coloreados.
Las carpinterías tendrán partesoles en las zonas de mayor soleamiento.